Si
acaso te durmieras con los ojos abiertos
y la
puerta se cerrara por una insegura eternidad
Más si
yo pudiera abrirlos y detener el tormento
si
fuese acaso una alondra o un yankee empedernido
donde
el sol no sale ni se esconde permanece y se expande
Si el
maldito cliché se esfumara y quedaran dos gotas de rocío
pues el
ocaso vendría a transformar la ciudad.
Buscar
el mar de nostalgias que rodean el destino-donde quiera que quede-
cuando
éste pareciera irremediable, mandado a hacer, infrenable
cuasi
maldición o rayo partido en un huracán que sacudiera todo.
Si
frenaras y pensaras un segundo pararían todas las máquinas
incluso
las no humanas como un salto al vacío
permitiendo un giro de
luz estrechando
las manos
y despertando lentamente cambiando la mirada
deteniendo
las aguas las luces los vehículos las obras los discursos
incluso
los silencios
sería
el big-ban de tu revolución personal
magnífico
esplendor de luces y magia real
Si
acaso desenredaras los cables de tu labor
y
pudieras dejar de lado las asignaturas pendientes
ocupándote
de lo corriente y no de lo cuasi hollywodense
te
repito que no se trata de un superhéroe ni de la Madre Teresa
más de
un simple humano ni común ni corriente
con
idea de cambio fuerte
de
experiencia cotidiana
de luz
y amarguras
de
necesidades
de amor
incluso
de lujurias y deseos
Más
bien un día dejes de dormir con los ojos abiertos
y de
soñar cosas aplastadas
querer
muchas veces es poder
y si el
no ya existe como respuesta
creemos
el sí sencillo y concreto
que
abre caminos hacia el cambio
Eliminar el
miedo y la inseguridad
la
cuerda floja del circo
ya no
más payasadas en lo real
en lo
concreto existe el cambio
menos
difamaciones o acciones tácitas
no
hablo de represión o cooptación
no soy
un ejército
soy un
humano en busca de cambios
de girar la rueda y deshacerse de ella
el disgusto son
los
cliché y los conformismos
la
inercia y la repetición
No odio
las piedras,
sino el acto de volverme a cruzar con ellas